lunes, 3 de octubre de 2011

Técnicas e instrumentos de recolección y análisis de resultados en el paradigma cuantitativo

Tal y como se indicó ya en la memoria anterior, la investigación cuantitativa pretende modelar la realidad a partir de las matemáticas, y en las ciencias sociales, tienen especial preponderancia las técnicas estadísticas para alcanzar este objetivo.


En este sentido, toda investigación cuantitativa parte de la operacionalización de las variables que se pretenden estudiar. En primera instancia es importante destacar que una variable es un aspecto o característica que varía en los diversos sujetos de estudio, y su operacionalización no es más que descomponer dicha variable en un conjunto de aspectos claramente discernibles.

A este respecto tal como indica Ballestrini (2002) operacionalizar una variable consta de varios pasos. El primero es identificar la definición nominal, es decir la definición teórica de la variable, por lo que “en esta etapa del proceso de operacionalización de las variables, se establece específicamente el significado que ha de otorgársele a un determinado termino dentro de la investigación.” (p. 114) partiendo siempre de manera deductiva a partir del corpus teórico que en torno a la variable, este manejando el investigador.

Posteriormente se establece la definición real, es decir, se descompone la variable en una serie de dimensiones y subdimensiones, que le permitirán al investigador identificar aquellos aspectos de la variable, que deberá medir, teniendo como principal característica, el ser mensurables y por ende, susceptibles de medición.

Finalmente se realiza la definición operacional, que no es más que la definición de los indicadores a través de los cuales el investigador construirá los instrumentos a través de los cuales recolectará la información que le permitirán, dependiendo del diseño de la investigación, responder los objetivos planteados o la comprobación de una o más hipótesis previamente establecidas.

A diferencia de las investigaciones en las ciencias naturales donde los investigadores cuentan con una serie de instrumentos físicos por llamarlos de alguna manera tales como termómetros, telescopios, barómetros, microscopios… para recolectar los datos que requieren para sus trabajos, los investigadores sociales, cuentan fundamentalmente con dos fuentes de información. Por un lado están los diversos documentos que contengan información relevante, como por ejemplo registros históricos, y por otro los propios individuos sujetos de la investigación.

En este sentido, si el investigador se decantará por una fuente de carácter documental,  lo primero que deberá hacer es transformar la información que se encuentre en dichos documentos, en datos numéricos, tales que pueda aplicar diversas técnicas estadísticas univariantes que le permitirán determinar el comportamiento de la variable en un período y/o espacio determinados, así como su posible relación con otras variables a través de las técnicas estadísticas multivariantes.

Empero si por el contrario el investigador se decantará por abordar directamente a los individuos sujetos de estudio, entonces deberá emplear técnicas tales como la observación, la encuesta o la entrevista para recolectar los datos.

La observación es una técnica que consiste básicamente en captar visualmente y de manera sistemática el comportamiento de los individuos en su ambiente (pudiendo este ser controlado o no, dependiendo fundamentalmente de los datos que se quiera recolectar y de los objetivos/hipótesis de la investigación). Esta observación puede o no ser participante, dependiendo del nivel de involucración que con los sujetos de estudio tenga el investigador, y a su vez puede o no ser estructurada.

Ahora bien, indistintamente del grado de participación del investigador, o del grado de estructuración con el que el investigador realice su observación, una de las características de la investigación cuantitativa es su carácter inductivo, por lo que la observación y medición de los indicadores previamente operacionalizados resulta preponderante aunque no limitante en el proceso contemplativo. Aunado a esto, el investigador se puede valer de instrumentos tales como listas de cotejo, listas de frecuencia y escalas de estimación para registrar y posteriormente mensurar los resultados de su observación.

Por otra parte, la encuesta es una técnica que consiste básicamente en realizar una serie de preguntas, por lo general cortas y sencillas, que pueden ser abiertas o cerradas, de manera oral o escritas a una cantidad significativamente grande de personas. En este sentido, cuando un investigador se decanta por esta técnica, y lo hace de manera oral, usualmente dispondrá de una hoja donde lleva el registro de las respuestas dadas por los encuestados, mientras que si la hace de manera escrita, le hará llegar al encuestado un cuestionario en papel o en digital, que este deberá autoadministrarse y en algunas ocasiones, atendiendo a una serie de protocolos previamente establecidos por el investigador, como por ejemplo el tiempo del que dispondrá para responder, ya sea el cuestionario completo o alguna pregunta, o incluso los materiales con los que deberá llenar el cuestionario, como por ejemplo en los casos que se utilizan hojas especiales que solo se pueden llenar con lápiz de mina HB, pues las maquinas que posteriormente procesaran dichos cuestionarios no detectan adecuadamente las respuestas si se usan bolígrafos.

En este mismo orden de ideas, la entrevista es una técnica que consiste básicamente en un interrogatorio profundo que el investigador hace a los individuos sujetos de la investigación, a fin de indagar en torno a su variable de investigación, teniendo como ya se mencionó anteriormente preponderancia los indicadores previamente establecidos, a pesar de no ser limitantes.

Una entrevista puede variar en cuanto a su grado de formalidad. Una entrevista formal puede ser estructurada o semi-estructurada, es decir, tener una serie de preguntas preestablecidas y no salir de ellas, o tener algunas preguntas preestablecidas, y modificarlas, eliminar algunas o agregar otras de acuerdo a como se va desarrollando la dinámica. En este mismo orden, una entrevista es informal cuando no es estructurada y solo se guían por el objetivo que el investigador se ha propuesto alcanzar y son sumamente flexibles, pues será la dinámica la que determine las preguntas a realizar.

Es importante destacar dos aspectos en torno a las entrevistas. Por un lado dada la cantidad de información que el entrevistado puede ofrecer y que debe registrarse literalmente y palabra a palabra dicha información, muchos investigadores optan por utilizar como instrumentos grabadoras ya sea de audio o de video, pues en algunas ocasiones las expresiones no verbales también resultan importantes. Por otro lado, está el hecho de que la cuantificación de la información que se obtiene a través de una entrevista, resulta sumamente complejo y engorroso, por lo que los investigadores cuantitativos, han optado por evitar en lo posible el uso de esta técnica, aunque también vale la pena destacar que los avances en algunos paquetes informáticos para el análisis de discurso están impulsando el uso de esta técnica.

En otro orden de ideas, indistintamente de la fuente, las técnicas o los instrumentos que se utilicen para recolectar la información, uno de los aspectos más importantes en este tipo de investigaciones, es la cantidad de información que se debe recolectar, entrando en el juego conceptos fundamentales de la estadística tales como universo, población y muestra. Mientras el universo es todo el conjunto de individuos susceptibles de ser abordados, la población está delimitada por condiciones de espacio-tiempo y la muestra es una porción de dicha población.

En este sentido, las investigaciones cuantitativas tienden a trabajar con muestras, y su tamaño debe ser tal que sea representativo, es decir, que los resultados obtenidos a partir de dicha muestra resulten extrapolables a la población e idealmente al universo, lo que podría redundar en un modelo matemático universal, orientación teleológica de toda investigación cuantitativa.

La selección de la muestra puede o no ser probabilística. Generalmente los muestreos no probabilísticos se hacen cuando dados los objetivos de la investigación, se deben abordar preferentemente a algunos individuos de la población, pues la información que pueden ofrecer resultará más significativa, tendiéndose a trabajar con muestras relativamente pequeñas. Por otro lado, los muestreos probabilísticos se suelen hacer cuando la información de todos los individuos a ser abordados tiene la misma importancia y se suele trabajar con muestras grandes.

Dentro de los muestreos probabilísticos, destacan los muestreos simples y los estratificados. Los muestreos simples se utilizan cuando todos los individuos de la muestra tienen exactamente las mismas características, mientras que los muestreos estratificados se utilizan cuando los individuos son susceptibles de ser divididos en grupos (por ejemplo hombres y mujeres) para luego tomar aleatoriamente la misma cantidad de individuos en cada grupo.

Ahora bien, una vez que se han registrado los datos requeridos por los sujetos de la investigación en el instrumento construido o seleccionado por el investigador para tal fin, dichos datos deben ser procesados, para lo cual se echa mano a una variada gama de técnicas estadísticas tanto univariantes como multivariantes que permitirán caracterizar y en algunas ocasiones modelar el comportamiento de las variables estudiadas en la población abordada, pudiéndose incluso en algunas investigaciones llegar a establecer relaciones de causa-efecto.

Entre las técnicas univariantes conseguimos las medidas de tendencia central, de forma, de dispersión y asimetría, mientras que entre las técnicas multivariantes encontramos entre otras las correlaciones y las regresiones, así como las comparaciones de diversas medidas univariantes entre dos poblaciones o estratos de una misma población.

Finalmente, en las investigaciones cuantitativas, serán los objetivos o hipótesis las que le permitirán al investigador determinar las técnicas e instrumentos de recolección de datos, así como la población, y la muestra que deberá abordarse, y aunado a esto, las características univariantes de los datos recolectados, determinarán la posibilidad de usar una u otra técnica multivariante.

Empero indistintamente de todos estos protocolos, que vale destacar deben seguirse sistemáticamente, todo investigador que se decante por este paradigma, debe entender que el propósito de investigar dentro de este paradigma, es reducir la realidad a una expresión matemática que permita la comprensión universal del hecho estudiado.

Referencias.

Arias F (2006) El proyecto de investigación. 5° ed. Editorial Episteme, Caracas-Venezuela.
Ballestrini, M (2002) cómo se elabora el proyecto de investigación. 6° ed. Consultores Asociados BL, Caracas-Venezuela.
Hurtado, J. (2008) El proyecto de investigación. Comprensión holística de la metodología y la investigación. 6° Edición. Sypal, Caraca---s.
Palella S. y Martins F. (2006) Metodología de la investigación cuantitativa. Fedupel, Caracas.